Tuesday, August 17, 2010

Error Humano


Chuck Palahniuk, 2004

(de "Fronteras")

[…]
Los espejos son sólo la metadona del culturismo. Hace falta un público real. Hay un chiste que dice: ¿Cuántos culturistas hacen falta para peor una bombilla?
Tres: uno para pone la bombilla y dos para decir: "¡joder, tío, estás impresionante!".

[…]
De acuerdo con el prospecto, el Anadrol (oximetolona) es un esteroide anabólico, un derivado sintético de la testosterona. Los posibles efectos secundario incluyen: atrofia testicular, impotencia, priapismo crónico, aumento o disminución de la libido, insomnio y pérdida del cabello. Cien tabletas cuestan mil cien dólares y el seguro no las cubre.

Pero las sensaciones… Los ojos se abren como platos y adquieren una expresión alerta. Igual que las mujeres se ponen tan estupendas cuando están embarazadas, radiantes y suaves, mucho más mujeres, el Anadrol te hace parecer y sentirte mucho más hombre. El priapismo rampante duró sólo dos semanas […].
Hacia la tercera semana el priapismo remitió, o pareció extenderse al resto de mi cuerpo. Levantar pesos acaba siendo mejor que el sexo. Una sesión de ejercicios se convierte en una orgía. Tienes orgasmos: orgasmos parecidos a calambres, calurosos y torrenciales, en los deltoides, los cuadríceps, los laterales y los trapecios Te olvidas de tu viejo y perezoso pene. Quién lo necesita. En cierta forma es toda una paz, una escapatoria del sexo. Unas vacaciones de la libido. Puedes ver a una mujer guapísima y ponerte a gruñir, pero tu siguiente tortilla de clara de huevo o serie de abdominales te resultan mucho más atractivas.

[…]

Me limité a tomar las pildoritas blancas y a hacer ejercicio, y un día en la ducha me di cuenta de que las pelotas me estaban desapareciendo.

Muy bien, lo siento, les prometí a un montón de amigos que no tocaría esta cuestión, pero aquel fue el momento crucial. Cuando lo que eran huevos de ganso se te encogen hasta el tamaño de pelotas de ping-pong, y luego de de canicas, resulta fácil decir que no cuando tu médico te pregunta si quieres repetir con otra tanta de Anadrol.

Nota: Si eres fan de Palahniuk, recomiendo Error humano. Si no, tal vez solo te interese una sección de la primera parte y la segunda del libro conformado por entrevistas a seudo famosos y famosos gringos como Marilyn Manson, entre otros. La última parte es una crónica larga desde que su primer libro, El club de palea, fue publicado, hasta el asesinato de su padre por un enfermo de celos. Prefiero el título en inglés, Más extraño que la ficción, que el adoptado en español. Palahniuk es un buen escritor, indudable. Todo lo que escribe es interesante, casi siempre.

Monday, August 16, 2010

Locura


Patrick McGrath, 2003

Las relaciones de amor catastróficas caracterizadas por la obsesión sexual han sido uno de mis intereses profesionales desde hace michos años. Las relaciones de esta clase varían mucho en duración e intensidad, pero tienden a pasar por las mismas etapas. Reconocimiento, identificación, asignación, estructuración y compilación. Y así sucesivamente. La historia de Stella Raphael es una de las más tristes que conozco. esta mujer profundamente frustrada sufrió las consecuencias predecibles de un largo rechazo colapsado ante la perspectiva de una tentación repentina y abrumadora. Y además era una romántica. Transformó su experiencia con Edgar Stark en un argumento de melodrama, hizo de ello un relato de amantes marginados y enfrentados al desprecio del mundo en nombre de una gran pasión. Cuatro vidas quedaron destruidas en el proceso, pero al final los remordimientos que pudo haber sentido los añadió a sus ilusiones. Tenía que hacerlo. No podía permitirme que la viera con claridad, habría sido la ruina de las escasas y endebles estructuras psíquicas que le quedaban.
Stella estaba casada con un psiquiatra forense llamado Max Raphael.

Nota: Una novela llena de soledad. donde desde el principio sabemos que nada terminará bien. Un ensayo sobre la obsesión. sobre cómo alguien puede lanzarse al abismo sin medir las consecuencias. Siempre estamos solos. no importa quien nos acompañe.

Tuesday, July 13, 2010

Murió Harvey Pekar


El doce de julio murió Harvey Pekar. Tristeza. eso es lo que siento.

La foto fue tomada de la revista Ñ

Monday, June 28, 2010

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan


Patricio Pron, 2010

[...]La peluquera se acercó a la caja y tecleó un instante. Luego dijo:
-Diez euros con trinta céntimos, por favor.
Ella le entregó el dinero y, sin atreverse a mirarla a los ojos, empleando para ello cuanto en ella había de voluntad, sugirió:
-Quizá, si usted no le molesta, podríamos tomar una taza de té luego. No conozco personas en la ciudad y me gustaría hablar con usted.
Entonces la peluquera la miró con una perplejidad que poco a poco se fue convirtiendo en sospecha y leugo en resentimiento. Ella sólo atinó a hacer un gesto con la mano y a dirigirse a la puerta, donde la campanilla del dintel sonó al abrirse y al cerrase tras su paso. No quiso pensar en su error, en la peluquera onservándola a través de la ventana, negándose a cortarle el cabello la próxima vez o sólo haciéndolo a regañadientes[...]

Nota: EL mundo sin las personas... es un libro interesante, con buenas narraciones, aunque no todas, destaco la última, El corte, que más o menos enmarca el ritmo y ambiente de la mayoría. Me recuerda un poco a Raymond Carver. Es extraño que el cuento que da título al libro no me haya gustado tanto como los otros, de pronto hasta podría decir que es un cuento con salida fácil, pero ustedes ya lo constatarán. Tal vez el libro debió haber sido un poco más corto.

Una isla sin mar, comentada en Milenio

Agradezco el tiempo y el espacio que Claudia Guillén le da a mi novela Una isla sin mar en su blog de Milenio.

Ella dice:

Una isla sin mar
• César Silva (1974) es oriundo de Ciudad Juárez, y su origen definitivamente ha marcado su prosa –aunque de modo distinto al que pudiera imaginarse–. En su novela Una isla sin mar no lleva a cabo un ejercicio literario en donde se aluda a la violencia propia de su ciudad natal. Al contrario, sumerge al lector en una honda introspección a cada uno de los personajes, quienes transitan las calles fronterizas cargados de los problemas que se derivan de la complejidad de sus personalidades, siempre arropados por ese sol norteño que es un elemento vivo y sofocante a la vez, y que, en cierta forma, refleja las sensaciones y estados de ánimo que ellos experimentan a lo largo de la historia de este libro. Lo recomiendo ampliamente, pues se trata de una lectura que gozarán debido a la gran calidad de lo narrado y a la complejidad de los personajes que conforman su trama.

Gracias, gracias.


Aprovecho para agregar que Eve Gil también escribió sobre la novela en la revista Replicante, el principio es el siguiente:

“Críticos y reseñistas insisten en ver en la llamada “literatura fronteriza” un auge comercial. Todavía suponen que por el mero hecho de ubicarse geográficamente en la frontera con Estados Unidos, sus autores abordarán una serie de temas, llamémosles, “taquilleros” y que de tan manidos ni vale la pena enumerar.
Me pregunto si esa será la razón por la que Una isla sin mar, la más reciente novela del escritor chihuahuense, César Silva Márquez, su segunda novela para ser precisos, publicada en España por Literatura Mondadori, no ha sido –o no será, como todo parece indicar- publicada en México. En lo absoluto se trata de un asunto de censura, sino que los lectores que interesan a las casas editoriales, aquellos aferrados a los estereotipos de lo que debe ser una novela escrita por una mujer o por un norteño –incluidos los inefables críticos- y por lo mismo fáciles de complacer, no encontrarán en esta novela lo que buscan.

Thursday, June 17, 2010

Yo maldigo el río del tiempo


Per Petterson, 2008

[...] La perra yacía sobre una mesa de metal brillante. Daba una impresión heladora, estaba volcada con las cuatro patas hacia el mismo lado, en una postura que nunca habría adoptado normalmente, y tan silenciosa como tampoco la había visto jamás. Un perro muerto es más silencioso que una casa en una llanura, que una sila en una habitación vacía

[...]
Pedí una cerveza y dije:
-Prefiero que sea de barril, si tienes.
Porque en la barra no veía más que botellas, Carlsberg y Tuborg por doquier, y no me apetecía una cerveza en botella. Se ponían demasaido tibias y eran demasiado pequeñas.
La cerveza de barril no supuso ningún problema.Cogió un vaso, tiró del grifo y lo llenó, como salió demasiada espuma, la quitó con una espátula de madera, y volvió a llenar el vaso por segunda vez y lo que dejó ante mí sobre un posavasos con el nombre Carlsberg estampado en verde y blanco con una corona roja en medio.

Nota: Todos deberíamos leer esta novela. Una novela sobria. Un ensayo sobre el ahora, donde no importa el futuro. Muy recomendable.