Monday, November 29, 2021

El encanto de las sombras

En esta nueva entrega protagonizada por el periodista Kuriaki y el agente Pastrana, Silva Márquez profundiza en uno de los temas que han marcado su.narraiiua: los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez.

Por Vicente Alfonso

Liga original AQUI.

Sombras nada más, de César Silva Márquez, reta a los lectores a descifrar un inteligente puzzle literario cu­yas piezas están dispersas en los distintos capítulos.

Luis Kuriaki es un periodista que lucha por superar su adicción a la cocaína. Por las noches recibe en sueños la visita de Verónica Mancera, una amiga suya que le pide ayuda. Cuando Verónica es asesinada brutalmente, el reportero decide investigar el crimen, pero ni así la víctima deja de atormentarlo en sueños. Las indagacio­nes llevarán a Kuriaki a comprobar que algunos entre los rincones más turbios de Ciudad Juárez están más cerca de lo que él pensaba, y también le dejarán claro que el camino a la justicia está lleno de curvas, desviacio­nes, barrancos. Al cuadro irán agregándose un mago forzado a ejecutar trucos imposibles para complacer a un capo criminal, una reportera asidua a masturbarse en los lugares más insospechados, un judicial veracruzano que lleva un sexenio anclado en la frontera en busca de su prima desaparecida y un investigador obsesionado con desvelar la misteriosa conexión entre las muertes de Pe­dro Infante, Jorge Negrete y Javier Solís. El explosivo resultado es Sombras nada más, la más reciente novela de César Silva Márquez publicada por Harper Collins.

Nacido en Ciudad Juárez en 1974,César Silva es autor de las novelas Los cuervos (premio Binacional de novela Bordar of Words 2005), U'17-a isla sin mar (2009), Juárez Whiskey (2013)y La balada ele los arcos dorados (premio Bellas Artes de Novela José Rubén Romero 2013). Es también autor de los poemarios La Mujer en la puerta 2007)y El caso ele la orquídea dorada (2010). En 2011 ob­tuvo el Premio Nacional de Cuento San Luis Potosí y en 2018 ingresó al Sistema Nacional de Creadores de Arte. 

En esta nueva entrega protagonizada por el pe­riodista Kuriaki y el agente Pastrana, Silva Márquez profundiza en uno de los temas que han marcado su narrativa: los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez. Este tópico estaba ya presente desde su primer libro, donde un enigmático empleado de maquiladora trabaja para un vampiro "consiguiéndole mujeres que nadie extraña". Están también presentes la impunidad de los poderosos y los dilemas que enfrentan quienes intentan ejercer el periodismo desde una postura ética. En ese sentido, Sombras nada más puede ser leída como una secuela de La balada de los arcos dorados, pero también funciona perfectamente como una pieza autónoma.

Más que nunca en la narrativa de César Silva, Ciudad Juárez funciona como un crisol donde se en­cuentran personajes de muy distintos perfiles, lo que convierte a la urbe fronteriza en un laboratorio donde pueden observarse, agravados, fenómenos presentes en muchos otros puntos del país. Ejemplo de ello es el asesinato que funciona como eje de la novela. Sin temor a revelar demasiado, puedo adelantar que una de las líneas en la investigación de Kuriaki es que su amiga fue asesinada por sus trabajos académicos en torno a casos de violencia intrafamiliar.

Una de las mayores virtudes de César Silva como novelista es el certero manejo del silencio, pues su prosa muestra sólo lo indispensable y nos obliga a imaginar el resto. Así reta a los lectores a descifrar, conectando datos de aquí y allá, un inteligente Puzzle literario cuyas piezas están dispersas en los distintos capítulos. Destaca en este punto la congruencia entre el fondo y la forma de este libro: si en algo coinciden las labores de policías, pe­riodistas y miembros del crimen organizado es en el cui­dado que deben poner en la información que deriva de sus actividades. En cualquiera de esos oficios saber de­masiado es tan peligroso como saber muy poco. Sombras nada más exhibe como, además de circular por canales institucionales, la información suele ser compartida por vías informales, es decir, en el terreno de las sombras.

Así, estructurada en treinta y tres capítulos breves, Sombras nado. ma« es una novela ágil que invita a re­flexionar en torno a las causas y las consecuencias de una violencia que, por desgracia, dejó de ser excepcional en nuestro país desde hace muchos años.

Friday, September 24, 2021

Otra vez Juárez, ciudad acechada por el feminicidio, por Rubén Zermeño

Fuente original AQUI, gracias a Reporte Indigo y Rubén Zermeño.

Mientras nuevos casos de asesinato en Ciudad Juárez conmocionan al municipio fronterizo, el imaginario colectivo, a través de novelas e informes, recuerda a todas las mujeres que fallecieron hace más de 20 años en la zona y cuyos homicidios no se han esclarecido

El fantasma del feminicidio vuelve a recorrer las calles de Ciudad Juárez, Chihuahua, veinte años después.

Ya sea por la impunidad que persiste después de dos décadas de la primera ola de asesinatos, como por nuevos casos de homicidios violentos contra mujeres, la ciudad fronteriza vuelve a convertirse en el epicentro de la violencia de género en el país.

Ciudad Juárez se coloca en el cuarto lugar nacional de los municipios en donde más mujeres son asesinadas por mes y en el número uno de Chihuahua con el 60 por ciento de los homicidios dolosos de personas del sexo femenino

Estas sombras y ecos de lo que ocurrió se escuchan y ven con más fuerza luego de que Amnistía Internacional revelara que se siguen cometiendo en la entidad las mismas deficiencias cuando se investiga la muerte violenta de una mujer y de que se publicara la novela de César Silva Márquez, Sombras nada más, una historia de ficción inspirada en hechos y personajes reales que visibiliza el problema de la ciudad y que es un llamado a que las “muertas de Juárez” no queden en el olvido.

Esta semana Chihuahua comenzó con la noticia del hallazgo de los cuerpos de dos mujeres que fueron asesinadas violentamente en Ciudad Juárez.

Alrededor de las 23:30 horas del pasado 19 de septiembre se reportó a la policía local que en el cruce de las calles Colombia e Ignacio de la Peña, de la colonia Partido Romero, se encontraba el cuerpo de una mujer de entre 25 y 30 años de edad que había sido asesinada a balazos.

A cuadra y media de la Casa de Juan Gabriel y a 14 calles del límite de México con Estados Unidos, yacía el cuerpo de una mujer no identificada de complexión delgada y 1.60 metros de altura. A su alrededor, había dos casquillos percutidos calibre 9 milímetros.

Dos horas después, el 20 de septiembre, se reportó el hallazgo de otra mujer sin vida en el cruce de las calles Geranios y Margaritas, en la colonia Popular, a solo dos cuadras de la ciudad fronteriza de Estados Unidos, El Paso.

En esta ocasión, la víctima que tampoco fue identificada, presentaba marcas visibles de golpes en el cuerpo y de tortura.

Al respecto, Julio Castañeda, vocero de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género (FEM) de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, informó sobre los hallazgos, el inicio de las investigaciones, se comprometió a que su unidad esclarecería los hechos y habría justicia para las víctimas.

Durante la conferencia de prensa, también reveló que 133 mujeres habían sido asesinadas este año en Ciudad Juárez, aunque la FEM sólo ha catalogado 14 de estos casos como feminicidio pese a que muchos de ellos cumplen con alguna de las características necesarias para ser clasificados como tal.

En el caso de las víctimas del 19 y el 20 de septiembre, que su cuerpo haya estado expuesto en la vía pública es motivo suficiente para clasificarlo como feminicidio.

133 mujeres han sido asesinadas este año en Ciudad Juárez, aunque la FEM sólo ha catalogado 14 de estos casos como feminicidio pese a que muchos de ellos cumplen con alguna de las características necesarias para ser clasificados como tal

Los meses más violentos para las juarenses durante este año han sido mayo y agosto con 20 homicidios de mujeres, incluso, de julio a agosto el incremento fue del 33 por ciento.

Si se comparan los 126 homicidios de mujeres que van durante este año con el mismo periodo de 2020, la reducción en la incidencia delictiva durante este 2021 es del 11.26 por ciento.

Pese a esto, Ciudad Juárez se coloca en el cuarto lugar nacional de los municipios en donde más mujeres son asesinadas por mes y en el número uno de Chihuahua con el 60 por ciento de los homicidios dolosos de personas del sexo femenino.

Si se habla de los 940 delitos calificados como feminicidio durante el año pasado en el país, Ciudad Juárez encabeza la lista como el municipio con mayor incidencia con 19 casos, seguido por Tijuana con 18 y Monterrey con 17.

Debido a este escenario, el Gobierno federal emitió la Declaratoria de Alerta de Violencia de Género para cinco municipios de Chihuahua, Ciudad Juárez se encuentra en el lugar número uno de la lista.

SOMBRAS NADA MÁS, EXIGENCIA DE JUSTICIA A VÍCTIMAS DE FEMINICIDIO

Con la intención de mantener vivas las exigencias de justicia para las mujeres asesinadas en Juárez, César Silva Márquez escribió su novela Sombras nada más en la que retrata la odisea del periodista Luis Kuriaki para esclarecer el homicidio de su novia Verónica.

Pero en una ciudad en la que la incidencia delictiva es tan alta y los casos se congelan debido a investigaciones deficientes o en el mar de la burocracia, el protagonista se encuentra en una encrucijada sin salida.

“Es tan complicado porque involucra a todos. Yo he hablado con Luis Kuriaki (el verdadero) y simplemente me dice que hay muchas vertientes en esas muertes, por lo que no se esclarecen.

“Muchos dicen que es el turco, el europeo, los gringos y sus películas snuff, que si los narcos con los órganos, los ricos con sus decadencias sexuales, los cholos, las pandillas. La única realidad es que todo se vuelve más peligroso para las mujeres. Kuriaki, que es investigador y especialista del tema, me ha dicho que no hay manera de saber qué pasó porque seguramente el poder está metido ahí”, comenta en entrevista.

Además del personaje de Luis Kuriaki que está basado en el periodista de la frontera: Luis Chaparro, César Silva comenta que muchos de los elementos de su novela están basados en casos reales o en personajes ficticios de las novelas de otros compañeros, como el caso de Edgar “El Zurdo” Mendieta, un detective protagonista de una serie de novelas de narcoliteratura de Élmer Mendoza.

“Fue un proceso de todas las noches estar leyendo noticias, seleccionando y recreando cada una en la novela. Respecto a los personajes, la psicología del ser humano apunta a que el sufrimiento ajeno nos mantiene al borde y de alguna manera nos acerca a ellos, es lo que sucede con malos como el Joker o Darth Vader”, agrega.

En varias partes de la novela cuando ocurre un asesinato la ciudad queda en paz. Al respecto, el escritor explica que para él las ciudades son como monstruos de miles de cabezas (sus habitantes) que necesitan de sacrificios para seguir sobreviviendo.

“Ciudad Juárez es una ciudad con muchos problemas, pero también el reflejo de muchos de los problemas del país. A través de las cosas terribles que van pasando, se va construyendo una novela como lo es Sombras nada más (…) Nuestra vida está llena de cosas malas y conforme te vas a haciendo adulto te das cuenta que las cosas malas se van acumulando, pero siempre existe la esperanza de que el día siguiente va a ser mejor”, concluye.

Monday, September 20, 2021

César Silva Márquez y sombras nada más

El maestro Elmer Mendoza habla sobre Sombras nada más en El Porvenir la liga original es esta mera por si quieren leer desde allá


Aunque todos los personajes son ansiosos, el autor los lleva paso a paso, justo como corresponde a un novelista que conoce el valor de las tramas exactas

Ciudad Juárez es una ciudad negra y luminosa; la ciudad mexicana más representada en la literatura mexicana contemporánea, y es justo allí donde transcurre la historia de Sombras nada más, de César Silva Márquez, una novela publicada por HarperCollins México, en agosto de 2021. Alrededor de una docena de personajes viven una etapa sin sosiego de su existencia, en una época donde la violencia, el sexo, el alcohol y la madre que los parió, se apoderan de todos los puntos sensibles de estos personajes, donde el centro es Luis Kuriaki, un periodista al que le pasa de todo, y es tan fuerte que jamás se pregunta: ¿Por qué a mí?


César Silva Márquez, por supuesto nació en Ciudad Juárez en 1974, es un narrador paciente que sabe escuchar al lenguaje. Cada palabra, cada párrafo, cada capítulo forman un universo perfecto y palpitante, desarrollado con recuerdos, actualidades y anticipaciones. Aunque todos los personajes son ansiosos, el autor los lleva paso a paso, justo como corresponde a un novelista que conoce el valor de las tramas exactas. Nada de más, nada de menos. En esta novela, Kuriaki sueña que una amiga cercana le manda señales. Incluso despierto escucha ruidos que piensa son de ella. Le cuenta a Rossana, joven periodista que aporta los buenos aromas a la historia, que decide echarle una mano con la ayuda del detective Álvaro Luna. Luego descubren el cadáver de Verónica Mancera, la amiga, asesinada a golpes. Uno de los aciertos de Silva Márquez es que presenta sus personajes a través de acciones. Julio Pastrana, el duro detective del grupo, es el experto en golpear delincuentes de tal manera que los deja marcados para siempre, si no es que los manda al otro mundo; Luna y Mariano Leyva, con la ayuda de dos detectives culichis, resuelven un secuestro, Gándara, es un maldito corrupto. La mamá de Kuriaki les va a caer bien. El frío, es un personaje que se mantiene presente más allá de las calles.

Sombras nada más contiene una parte fantástica. Jorge Negrete establece que los tres grandes de la canción vernácula son Javier Solís, Pedro Infante y él. Negrete recibe extraños mensajes que provocan que Solís sospeche que fue asesinado, lo mismo ocurre con Pedro, que no cree en esa patraña y, claro, cuando los dos mayores han muerto, Solís recibe los mensajes y entra en pánico y en su vida hay sombras nada más. Menciona a dos famosos detectives mexicanos y Filiberto García queda simbolizado por una palabra que se repite, ya la descubrirán. También aparece un mago que se convierte en un personaje bisagra que colabora, casi sin saberlo, para resolver el caso de la mujer asesinada, ¿saben por qué? Por un asunto que tiene que ver con el maltrato intrafamiliar. Las mujeres deberían leer esta novela para atreverse y no permitir que nadie les ponga una mano encima.

Sombras nada más es una novela donde la investigación periodística y la policiaca suman hallazgos, en una ciudad donde "se respira un tufo de guerra y muerte". Luis Kuriaki no deja nada al azar, incluso queda claro que soñar personas asesinadas es algo más que momentos de angustia. César trabaja aproximaciones dentro de varias tramas, donde la que sobresale necesitará del equipo completo para resolverse. Desde luego, hay un jefe de información fanático de los burritos, un jefe policiaco al que se debe alimentar con billetes de mediana denominación y unos narcos que actúan con total impunidad. Leer Sombras nada más les hará desear un mejor país.

Thursday, September 9, 2021

Sombras nada más, de César Silva

En Sin embargo, Yuliana Rivera escribe sobre Sombras nada más. el texto íntegro lo podrás ver AQUI.



“A veces siento que la ciudad es un pulpo rojo que me tiene atrapada de un pie y cada día que pasa me acerca un centímetro más a su boca”. Esta imagen poderosa e inusual de Ciudad Juárez es de Rossana Rodríguez, una de los protagonistas de Sombras nada más (2021), de César Silva. Si bien la metáfora está impregnada de erotismo y violencia, como toda retórica, su sentido, asimismo, insinúa al título de la novela. Ustedes se preguntarán ¿y qué relación existe entre un animal marítimo y el desierto? La ausencia. Los espacios, reales e imaginarios se pueblan de ella.

Luis Kuriaki, el personaje central, es un periodista exadicto a la coca o al menos eso cree por las noches, sueña con Rebeca Alcalá, Verónica Mancera y, para sobrellevar la locura del mundo se enreda con Rossana, a quien le pide infatigablemente se vaya a vivir con él y ella lo rechaza. Esta primera tercia deja entrever la consistente arquitectura de la novela, además: Los pulpos tienen tres corazones/ Toda historia de amor es un triángulo, cuenta por ahí un poeta. Rossana constantemente fantasea con la xilografía de Hokusai donde un cefalópodo le practica un cunnilingus a una mujer, mientras un calamar pequeño le besa la boca. Ella tiene sus quereres con Mario Bazán, un mago que la ve masturbarse desde su ventana y asiste a fiestas de narcos para dar su espectáculo. Luis, Rossana y Mario, como la pintura del japonés: tres cuerpos entrelazados.

Sobre cada triángulo uno va descubriendo tres historias más con ayuda de los agentes Julio Pastrana, Mariano Leyva y Álvaro Luna. El primero, que se mudó hace diez años a Ciudad Juárez para buscar a Margarita, su prima desaparecida en Veracruz. Pastrana tiene pesadillas recurrentes con ella; la ve nadar en una alberca inmensa y el agua es pesada y oscura. Sin embargo, termina involucrado en el rescate de un secuestrado, en la persecución de un violador y la investigación del asesinato de la amiga de Luis Kuriaki, la socióloga feminista Verónica Mancera. Tan sombrío y misterioso como la densa noche/ el pulpo vive siempre entre dos mundos, canta por ahí otro poeta.

En tanto, Leyva investiga de oficio la muerte del cantante Javier Solís. Como todos los personajes es abrumado por ausencias, sombras. Este agente, además de llevar durante el día el caso del secuestro del hijo de Sonia Torres, está determinado en descubrir y vengar, por qué no ¿el asesinato? de uno de los tres grandes de la música mexicana. En sueños, ese otro sombrío y misterioso mundo, Solís parece que le revelará el nombre del autor de su muerte. Y por último, Luna vive obsesionado con Johnny Knoxville, el de Jackass, porque va contra el Gobierno como él irá alguna vez y “de alguna manera u otra vería la forma de actuar como un verdadero Jackass”; mientras, recuerda los senos de Sonia y la llama entrada la noche con el pretexto de saber cómo sigue su hijo.

Sombras nada más es una novela negra que una vez que la tomas te atrapa y va ciñendo en su ritmo vertiginoso, por lo que solicita un lector atento y curioso, pero, sobre todo, perceptivo a la inclemencia de imágenes que despierta los sentidos. Los personajes beben mucho, fuman –y aún más– comen placenteramente. Para leerla no sólo se necesita estómago por el antojo de su tour gastronómico, sino por la atmósfera bien construida –en tanto orgánica– que en la mayoría de las escenas raya en lo erótico. Sí, comer es un acto erótico porque satisface a pesar de ser violento. La vida está hecha de paradojas. Cuenta algún poeta: El pulpo es amorfo, su imprecisión también es su belleza.

Entre cada capítulo cae una cortina de relatos que develan la ciudad que no duerme, voraz como el frío, apenas templada por el calor incendiario de las balaceras y, acaso, el monóxido de carbono como impronta del intento por sosegar la inhumana naturaleza. Madre e hija pelean a machetazos por una caguama, un hijo alcoholizado golpea a su madre y (accidentalmente) la mata; se roban mobiliario de las universidades, asesinan a feministas, periodistas, investigadoras, universitarias, esposas, novias: mujeres. Por las noches despierta el pulpo, según contaba Plinio, y su hedor asusta a los perros; durante el día a los agentes Juárez –como a los ciudadanos de Carteia– les corresponde levantar el tiradero. La metáfora, imagen del cefalópodo que se extiende, contrae y asfixia coquetea con integrar la estructura narrativa de Sombras nada más.

En aquel lugar, un pulpo rojo como lo describe Rossana, los personajes desvanecen la frontera entre dos mundos: sueñan acaso para mirar de otra manera la realidad, igual que el monstruo marino que, a decir de un poeta, su engañoso perfil/ cuando relaja los nervudos cordajes de su cuerpo/ lo vuelve más oscuro/ lo coloca en el linde de lo inclasificable. 

Así, al despertar, ni las peores pesadillas se le asemejan, ya que parece que todos van, como mejor lo dijo Javier Solís, en vida muriendo y entre lágrimas viviendo el paisaje más horrendo de este drama sin final.


Yuliana Rivera ha publicado en Tierra Adentro, Este País, Letras Libres, Punto de Partida UNAM, La Palabra y el Hombre, Círculo de Poesía, Cuadernos Fronterizos y en Maremoto Maristain. Participó en la antología Aún queda la noche, (Sangre Ediciones, 2019). Actualmente, colabora en el Seminario de Edición de Textos Críticos de la UNAM.